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En la actualidad, los avances en el conocimiento de la fisiología de la erección, han permitido que se disponga de distintos tratamientos efectivos para solucionar la disfunción eréctil. Ahora, cuando un hombre plantea en la consulta que tiene problemas de erección, el médico tiene más confianza en que va a poder poner un remedio a este problema. Los tratamientos existentes se clasifican habitualmente de la siguiente manera:
| Tratamientos de primera línea |
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| Tratamientos de segunda línea |
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| Tratamientos de tercera línea |
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Todos estos tratamientos en general han de ser acompañados por un consejo sexual.
Medicación oral:
Para obtener la erección tras la toma del medicamento, es necesario que exista un estímulo sexual previo.
Dispositivos de vacío y anillos constrictores:
Los aparatos de succión o vacío consisten en un tubo de plástico en el que se introduce el pene. Tras activar un mecanismo que produce un vacío, se produce un efecto de succión del pene que hace que éste se llene de sangre. Una vez conseguido esto, se coloca un anillo de goma en la base del pene, lo que impedirá que la sangre se escape, manteniéndose así en estado de seudo-erección. Aunque pueden restar espontaneidad a la relación, son utilizados de forma satisfactoria por algunos hombres. Se pueden encontrar en ortopedias y establecimientos médicos especializados.
Estos medicamentos son recetados exclusivamente por especialistas en urología o andrología. El tratamiento consiste en la inyección de fármacos en los cuerpos cavernosos del pene.
Alprostadil CAVERJET:
Actúa relajando el músculo liso del pene, de modo que la sangre pueda llegar de forma adecuada a los cuerpos cavernosos. Sus resultados son buenos y fue el tratamiento que más se utilizó hasta la llegada del Sildenafilo. No es necesario que exista un estímulo sexual para que se produzca la erección, por lo que en ocasiones puede resultar un método poco espontáneo. Aun así, algunos hombres siguen utilizándolo de forma satisfactoria en la actualidad. Es el propio paciente quien se autoinyecta tras ser entrenado por el especialista. En ocasiones, se administra combinado con Papaverina y Fentolamina.
Prótesis de pene:
Es la última opción terapéutica, ya que es la técnica más invasiva, y además es irreversible porque se destruye el tejido eréctil del pene. No obstante, puede ser una solución para muchos varones que no han tenido éxito con otros tratamientos. Las técnicas son cada vez más avanzadas y cómodas para el paciente.
En algunos casos -pocos- se puede intentar realizar un tratamiento de la causa que ha dado lugar a la disfunción eréctil. Este es el caso de algunos problemas de erección que tienen sólo una base psicológica, aquellos en los que se detecte un déficit hormonal y aquellos en los que exista una lesión en el pene que se puede corregir con cirugía.
La psicoterapia también puede llegar a solucionar un problema de erección en los casos en los que no hay factores orgánicos causantes de la disfunción. Sin embargo, en ocasiones se acompaña inicialmente de un tratamiento sintomático con fármacos orales, que puede ayudar al paciente a superar la situación de bloqueo que le genera el miedo a no obtener la erección durante la relación sexual. Al introducir estos medicamentos, se intenta que el hombre recupere la confianza en sí mismo y se eliminen las causas psicológicas que hacían imposible la obtención de erecciones adecuadas. Entonces llegará un momento en que no será necesario seguir con el tratamiento para conseguir erecciones que permitan unas relaciones satisfactorias.
Sólo cuando la disfunción eréctil ha surgido como consecuencia de bajos niveles de testosterona, y se ha comprobado este descenso con un análisis de sangre, se recurre a este tipo de tratamiento. Sin embargo, son muy pocas las ocasiones en las que la disfunción eréctil es debida a este motivo.
Además del tratamiento específico de la disfunción eréctil, existen una serie de intervenciones básicas que son comunes en todos los casos, y que hay que tener siempre en cuenta.
Dado que en la mayoría de las ocasiones la disfunción eréctil se debe a diversos factores, es importante tratar tanto los aspectos físicos como los psicológicos, por lo que todo tratamiento debe ir acompañado de un consejo sexual.
Este consejo irá encaminado a informar al hombre y/o a la pareja sobre todos los aspectos relacionados con la disfunción eréctil y solucionar sus dudas. Además es importante que se comprenda que la erección es sólo una parte dentro de la relación sexual: es frecuente que, cuando existe un problema de disfunción eréctil, toda la atención se focalice en la erección durante el acto sexual, olvidando otros aspectos (estimulación, caricias) de gran importancia. A partir de aquí, se pueden aconsejar ciertos cambios de conducta en la relación de pareja.
De igual forma, la recomendación de modificar estilos de vida poco saludables como el hábito de fumar y beber alcohol, y seguir una dieta equilibrada, debe acompañar siempre al tratamiento. Llevar una vida sana puede ser beneficioso para la función eréctil. El control de las enfermedades asociadas, como la diabetes o la hipertensión, ayuda a minimizar todos los síntomas propios de ellas, y del mismo modo, favorece que se pueda controlar mejor la disfunción eréctil. Finalmente podemos decir que en la mayoría de las ocasiones el tratamiento de la disfunción eréctil es sintomático, necesitándose la toma del medicamento siempre que se va a mantener una relación sexual. Esto no debe suponer un problema para el varón que desea seguir manteniendo una actividad sexual normal. Muchos otros medicamentos se utilizan de modo prolongado y no por ello la persona se plantea que depende de un medicamento. Es más, cuando nos duele la cabeza nos tomamos una aspirina y no se nos ocurre pensar que somos débiles por tener que recurrir a este remedio. Recuerde que la disfunción eréctil es un problema de salud como cualquier otro.
Algunos hombres asumen incorrectamente que los problemas de erección son una consecuencia inevitable del envejecimiento. Es cierto que hay mayor prevalencia de Disfunción Eréctil en los hombres mayores, pero esto se debe a que los hombres de mayor edad probablemente tienen enfermedades comúnmente asociadas con la Disfunción Eréctil, como hipertensión arterial, enfermedad cardíaca o diabetes. Además, los hombres mayores utilizan más medicamentos que pueden afectar a la función eréctil. A medida que los hombres envejecen puede esperar algunos cambios en su vida sexual. Puede llevar un poco más de tiempo lograr una erección, o se puede requerir una estimulación física más directa. Éstos se consideran cambios normales. Pero la Disfunción Eréctil no es el resultado inevitable del envejecimiento La sexualidad no tiene límite de edad
No es equivalente, aunque están directamente relacionadas. La Disfunción eréctil puede llevar a una pérdida de interés sexual y la pérdida de interés sexual puede ser una causa psicógena de Disfunción Eréctil.
No. La respuesta sexual de los homosexuales y la de los heterosexuales no presenta diferencias fisiológicas. Lo que ocurre es que muchas veces se requieren erecciones de mayor rigidez. Si entendemos la D.E como la dificultad o imposibilidad para efectuar la penetración , debemos tener en cuenta el grado de resistencia que se ofrece a ésta.
Las experiencias sexuales traumáticas pueden originar reacciones de dolor, miedo ó ansiedad ante la actividad sexual. En muchos casos la historia de abusos por parte de adultos o de castigos por la masturbación originan como secuela la aparición de D.E.
No. Son dos patologías diferentes que afectan a distintas fases de la respuesta sexual. La D.E es un trastorno de la fase de excitación sexual, mientras que la E.P es un trastorno de la fase orgásmica. Sin embargo, la E.P puede ser un desencadenante de la D.E., y en algunos casos el paciente se encuentra afectado por las dos disfunciones al mismo tiempo.
Muchos hombres creen erróneamente que la Disfunción Eréctil es causada por problemas psicológicos y esto les impide buscar tratamiento médico. Es verdad que los factores psicológicos tienen un papel importante en algunos casos, pero en la mayoría de ellos la Disfunción Eréctil se asocia a enfermedades, algunas cirugías y al uso de algunos medicamentos.
No. La funcionalidad del pene es la independiente del tamaño de éste. Además, en lo que respecta a la "normalidad" del tamaño, la amplia variación existente hace que en la intensa mayoría de los casos el tamaño se considere fisiológicamente normal.
Se denomina fimosis a la abertura del prepucio ( piel que recubre el glande) demasiado estrecha para permitir la salida del glande. En estos casos se aconseja la circuncisión para evitar infecciones y posibles problemas en las relaciones sexuales.
No. Además no implica ningún tipo de problemática física o mental, y puede ser muy útil empleada como terapia en ciertas disfunciones sexuales. En algunos casos excepcionales de masturbación compulsiva, puede ser un síntoma de enfermedad mental.
No existen pruebas que la circuncisión repercuta en la función sexual, aunque algunos autores consideran que la exposición continua del glande puede contribuir a una mayor rapidez eyaculatoria.
No. La vasectomía es una intervención quirúrgica menor que consiste en la sección de los conductos deferentes. No afecta de ningún modo al mecanismo de la erección, y tampoco tiene por qué afectar a la relación personal ni al comportamiento sexual, que incluso puede mejorar al desaparecer la fobia al
