943 00 27 07
Dos especialistas trabajando en equipo para ofrecerle los métodos diagnósticos y terapéuticos más avanzados del momento.
Pioneros en Láser Verde y Cirugía Robótica Da Vinci
La Disfunción Eréctil no sólo afecta al varón, sino que también tiene un efecto negativo sobre su pareja. Aunque la Disfunción Eréctil no es causada generalmente por problemas de pareja, sí puede conducir a dificultades si la situación no es entendida y manejada con sensibilidad.
Puesto que la Disfunción Eréctil les afecta a ambos, quizás a su pareja le gustaría ir con usted a la consulta médica. Así, juntos tendrán una idea clara de las opciones de tratamiento disponible y entonces podrán elegir el mejor camino para su relación.
Si cree que su pareja sufre Disfunción Eréctil, discuta cómo su condición le está afectando a él, a su relación y a su intimidad. Intente darle todo el apoyo posible mientras su pareja se encuentra en proceso de decidir qué hacer con respecto a su situación.
Recuérdele que la Disfunción Eréctil es frecuente, dígale que no es necesariamente verdad que el problema está sólo en su cabeza y finalmente recuérdele que la Disfunción Eréctil se puede tratar.
Muchos hombres se preguntan en qué momento deben empezar a considerar que tienen un problema de erección y cuándo deben tomar la decisión de acudir a su médico.
Los fallos esporádicos en la erección son normales en el hombre, es algo que sucede a la mayoría de ellos en alguna ocasión por diversas circunstancias.
Cuando se producen de forma repetida, y el hombre comienza a tener una sensación de insatisfacción por ello y se establece un conflicto personal o de pareja, se puede decir que ha llegado el momento de plantear que existe un problema que hay que consultar con un profesional. Abordar los problemas de erección de una forma temprana, ayuda en gran medida al hombre. Hay factores psicológicos que afectan a la mayoría de los varones que experimentan esta situación, y que contribuyen a agravar y/o mantener el problema. Se puede crear una espiral fallo-miedo-fallo que es difícil vencer. Evitar que estos factores hagan que la disfunción eréctil se instaure de forma definitiva, es de gran importancia para la consecución de una solución exitosa.
Recuerde que no hay por qué sentirse incómodo o avergonzado cuando esté discutiendo el tema de la Disfunción Eréctil con su médico.
Sencillamente sea honesto y abierto.
No guarde en secreto ninguna información sobre el problema.
Cada vez los médicos están más acostumbrados a recibir a pacientes como usted en sus consultas.
Su médico le proporcionará apoyo y lo que es más importante, información. Le hará algunas preguntas específicas, así como un examen físico rutinario, lo cual le ayudará a realizar el diagnóstico. En base a esta información, usted y su médico podrán decidir qué tratamiento será el más adecuado.
Es una herramienta importante para descubrir los factores que pueden estar involucrados en la aparición o desarrollo de la Disfunción Eréctil. Deben tenerse en cuenta factores de riesgo específicos como factores vasculares, endocrinos, neurológicos, psicológicos, otros trastornos médicos, consumo excesivo de alcohol o tabaco, abuso de sustancias de prescripción y drogas ilegales y evaluación de tratamientos previos por disfunción eréctil u otros medicamentos.
Siempre que sea posible debe obtenerse la historia sexual del paciente y de su pareja mediante entrevista personal con un médico. Se requiere información sobre: percepciones del paciente y su pareja de la Disfunción Eréctil, incluido el modo de aparición, el grado de afectación, la presencia de erecciones matinales o nocturnas, la frecuencia y la duración de las erecciones y la consecución de satisfacción sexual.
Debe incluir valoraciones de los caracteres sexuales secundarios, una exploración genital, estudio de la función neurológica, toma de tensión arterial y de los pulsos de los vasos sanguíneos.
Se realiza con el objetivo de determinar si hay factores psicosociales relacionados con la Disfunción Eréctil del paciente que puedan requerir consulta o tratamiento psicológico. Los temas que se deben cubrir son: la ansiedad con respecto al rendimiento sexual, la naturaleza de la relación del paciente con su pareja y las motivaciones y expectativas con respecto al tratamiento.
Se recomiendan estas pruebas para excluir una diabetes no diagnosticada u otras enfermedades sistémicas. Probablemente sea necesario realizar análisis de sangre para medir los niveles de colesterol y de la glucosa para detectar la presencia de diabetes. Asimismo, en ocasiones conviene medir niveles hormonales y comprobar cómo funcionan el hígado y los riñones. La necesidad de realizar pruebas diagnósticas más especializadas depende de los resultados de estas evaluaciones y de las motivaciones y deseos del paciente, así como de las opciones terapéuticas.
